viernes, 25 de abril de 2014

Una Pascua de regalo

La pascua javeriana “Mareas que cambian vidas” celebrada en la parroquia Reina de los Apóstoles de La Manga (Murcia) ha resultado un gran regalo. Hemos sido pocos y eso ha favorecido un clima de familia y participación. Todos hemos sacado lo mejor de nosotros, hemos vivido con intensidad los tiempos de silencio y hemos tenido oportunidad para compartir y profundizar lo que cada cual iba viviendo. Además nos hemos integrado en los oficios celebrados en la parroquia, con el placer añadido de vivir una vigilia pascual con bautizos.
 
Los temas de nuestra Pascua estaban muy relacionados con el mar. El jueves santo nos guió la frase de Jesús “Rema mar adentro” que nos invitaba a adentrarnos en ese sentimiento oceánico que surge al entrar en el amor de Dios.
 
El viernes santo fueron dos las frases que resonaron fuertemente: “Señor, ¿no te importa que nos hundamos?” ante los momentos de silencio de Dios en los que parece que prevalece la oscuridad, y “La otra orilla”, la necesidad de entablar contacto, de favorecer encuentros con los diferentes, con los que no creen ni piensan como nosotros. Ese día tuvimos muy en cuenta el drama de las pateras. En una de ellas llegó hasta España Kenneth Chikwua Iloabuchi, nigeriano y ahora sacerdote en la Diócesis de Cartagena. Su testimonio fue un brusco despertar a la realidad.  
 
El sábado santo la frase repetida fue “Ánimo, soy yo”, frase pronunciada por Jesús cuando camina sobre las aguas y los suyos lo confunden con un fantasma (como en la resurrección) y ese día nos acompañó un artículo del jesuita José Antonio García sobre la alegría.
Ahora sentimos que hay muchas cosas que hemos vivido en esos pocos días de pascua y que aún no hemos digerido, por lo que es una suerte poder contar con los 50 días del tiempo de Pascua para ir gustando ese poso de plenitud que nos ha quedado tras estos días tan intensos. Al mismo tiempo, vemos que quizá en los ambientes es los que nos movemos nos es difícil expresar tanta plenitud porque quienes están con nosotros no están viviendo en esa dimensión ni podrían entendernos. Esto es también experiencia pascual, pocos entendieron el camino de Jesús y su paso por la cruz.
Un gracias enorme a la parroquia Reina de los Apóstoles por las facilidades a la hora de organizar esta Pascua y por poner a nuestra disposición todas las estructuras parroquiales.
Si alguien está interesado en los materiales que hemos empleado en esta Pascua basta que nos lo pida para que se los enviemos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario