Oración inicial.
De luz nueva se viste la tierra,
porque el Sol que del cielo ha venido
en el seno feliz de la Virgen
de su carne se ha revestido.
El amor hizo nuevas cosas,
el Espíritu ha descendido
y la sombra del que es poderoso
en la Virgen su luz ha encendido.
Ya la tierra reclama su fruto
y de bodas se anuncia alegría,
el Señor que en los cielos moraba
se hizo carne en la Virgen María.
Gloria a Dios, el Señor poderoso,
a su Hijo y Espíritu Santo,
que en su gracia y su amor nos bendijo
y a su reino nos ha destinado. Amén.
Acción de gracias por el adviento vivido.
Expresiones espontáneas con una pregunta de fondo: ¿nos hemos preparado bien?
Evangelio de Navidad, celebración de media noche (Lc , 1-14)
En aquel tiempo, salió un decreto del emperador Augusto, ordenando hacer un censo del mundo entero. Éste fue el primer censo que se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Y todos iban a inscribirse, cada cual a su ciudad. También José, que era de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para inscribirse con su esposa María, que estaba encinta. Y mientras estaba allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada.
En aquella región había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño. Y un ángel del Señor se les presentó; la gloria del Señor los envolvió de claridad, y se llenaron de gran temor. El ángel les dijo: "No temáis, os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre." De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: "Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor."
Comentario misionero.
- Toda la lista inicial de poderosos sirve para enmarcar el tiempo histórico (Jesús entra plenamente en la historia), pero ninguno de ellos tiene protagonismo en el nacimiento de Jesús, aunque sus decisiones (el censo) influyen en las vicisitudes que José y María pasan por su causa.
- El censo en la Biblia era una ofensa a Dios, porque era una forma de evaluar las fuerzas humanas y olvidarse de Él. Dios transgrede ese censo con el nacimiento de su hijo ¿Cuenta o no cuenta en el nuevo censo? A nivel humano no es una fuerza válida todavía, y sin embargo es la fuerza de Dios con nosotros.
- Dios sorprendente, que excede sus mismas promesas y se hace uno de nosotros, tan cercano y tan frágil que nos cuesta reconocerlo.
- Mensaje de paz universal de los ángeles. Dios hace todas las cosas nuevas y desea que los pueblos vivan esa armonía de la creación soñada por Dios. El mejor paso ya lo tenemos: Dios encarnado.
Silencio meditativo.
Oraciones espontáneas.
Gesto navideño.
Ante nosotros podemos tener las figuras navideñas del belén, sin orden ni colocación. Cada cual puede elegir una y formar así entre nosotros el belén.
Oración final
Gracias, Señor, porque te haces uno de nosotros
y vienes a nuestro encuentro de forma humilde.
Hemos esperado tu venida, nos hemos preparado,
pero tu llegada nos sorprende siempre:
nos cuesta reconocerte en un bebé, frágil y tierno.
Gracias porque tu presencia
nos manifiesta al Dios de la alianza y de la vida
que nunca olvida sus promesas.
Y gracias por este año 2011 que termina,
con sus luces y sombras, con sus luchas y sueños,
pero que a pesar de todo sigue sabiendo a ti
porque no nos faltan signos de tu cercanía,
porque nos acompañas y no nos dejarás.
Danos tu felicidad y paz, Señor,
y acuérdate de quienes más sufren
y de quienes aún no te conocen. Amén.
martes, 20 de diciembre de 2011
lunes, 12 de diciembre de 2011
ORACIÓN MISIONERA, 18 DE DICIEMBRE
1- Tiempo de silencio …
Nos ponemos en actitud orante en presencia del Padre de todos los dones y le pedimos que derrame
abundantemente su Espíritu sobre nosotras/os.
… y tiempo para dar gracias
Expresamos líbremente las razones por las cuales queremos dar gracias a Dios.
2- Oración inicial
Shadai, Dios de la montaña,
que haces de nuestra frágil vida la roca de tu morada,
conduce nuestra mente a golpear la roca del desierto,
para que brote el agua para nuestra sed.
La pobreza de nuestro sentir
nos cubra como un manto en la oscuridad de la noche
y abra el corazón, para acoger el eco del Silencio
y así el alba,
envolviéndonos en la nueva luz matutina,
nos lleve con las cenizas consumadas por el fuego
de los pastores del Absoluto,
que han vigilado por nosotros junto al Divino Maestro,
al sabor de la santa memoria.
3- El Texto de hoy ( Lc. 1, 26-38)
26 Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
28El ángel, entrando a su presencia, dijo:
- Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres.
29Ella se turbó ante estas palabras, y se preguntaba qué saludo era aquél.
30El ángel le dijo:
- No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. 31Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. 32Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David su padre, 33reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
34Y María dijo al ángel:
- ¿Cómo será eso, pues no conozco varón?
35El ángel le contestó:
- El Espíritu Santo vendrá sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
36Ahí tienes a tu pariente Isabel que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, 37porque para Dios nada hay imposible.
38María contestó:
- Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra.
Y el ángel se retiró.
4. Comentario misionero.
- Aunque preparemos la llegada del Señor, cuando venga nos va a sorprender porque su presencia es siempre renovadora y siempre desbordante. Algo de esto nos pasa en misión cuando llegamos ante pueblos que aún no conocen el evangelio: da la impresión que están en el umbral, que Dios se ha valido de una pedagogía de siglos para que puedan comprender los valores de su Reinado… pero cuando escuchan por primera vez la Palabra de Dios quedan deslumbrados: es mucho mayor de lo que esperaban.
- Y sin embargo, al mismo tiempo Dios nos pide permiso para que colaboremos con Él, como en el caso de María: el Omnipotente esperando el sí de una adolescente…
- El sí de María abre posibilidades insospechadas para toda la humanidad, empezando por el pueblo al que ella pertenece. De igual modo, la misión lejos y la misión aquí se alimentan mutuamente y repercuten una en la otra. Siendo misioneros aquí podremos serlo en otros lugares, y viceversa, ser misioneros aquí no excluye una mirada más amplia a necesidades de anuncio más acuciantes en nuestro mundo.
5- Amplio momento de silencio.
6 - Compartimos nuestras expresiones.
7 - Oración final
Señor, nos haces una propuesta que nos descoloca,
y a la vez ensancha nuestros horizontes y planes:
ser tus hijos, por medio de tu Hijo Jesucristo.
En Él nos has mostrado un modo de vivir, de amar y esperar.
Creer en él nos da la vida, porque él es la Vida.
Cuando estamos recorriendo los últimos pasos
de este camino de Adviento,
ayúdanos a no mirar para otro lado.
Agudiza nuestra fe para que te podamos reconocer entre nosotros.
Abre nuestra caridad a las necesidades
de la vida de nuestros hermanos.
Desactiva nuestra indiferencia y pasividad.
Remueve nuestra esperanza.
Porque ahora y aquí, también es posible la esperanza.
Como la Virgen María, diremos sí a tu propuesta.
Nos pondremos en tus manos de forma confiada.
Sabemos que porque nos amas nos has llamado a seguir a tu Hijo.
Señor, que tu presencia haga más viva, fraterna y alegre la espera.
Que la esperanza que brota de la fe
nos disponga a acogerte cuando vengas.
(Dabar)
Nos ponemos en actitud orante en presencia del Padre de todos los dones y le pedimos que derrame
abundantemente su Espíritu sobre nosotras/os.
… y tiempo para dar gracias
Expresamos líbremente las razones por las cuales queremos dar gracias a Dios.
2- Oración inicial
Shadai, Dios de la montaña,
que haces de nuestra frágil vida la roca de tu morada,
conduce nuestra mente a golpear la roca del desierto,
para que brote el agua para nuestra sed.
La pobreza de nuestro sentir
nos cubra como un manto en la oscuridad de la noche
y abra el corazón, para acoger el eco del Silencio
y así el alba,
envolviéndonos en la nueva luz matutina,
nos lleve con las cenizas consumadas por el fuego
de los pastores del Absoluto,
que han vigilado por nosotros junto al Divino Maestro,
al sabor de la santa memoria.
3- El Texto de hoy ( Lc. 1, 26-38)
26 Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
28El ángel, entrando a su presencia, dijo:
- Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres.
29Ella se turbó ante estas palabras, y se preguntaba qué saludo era aquél.
30El ángel le dijo:
- No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. 31Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. 32Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David su padre, 33reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
34Y María dijo al ángel:
- ¿Cómo será eso, pues no conozco varón?
35El ángel le contestó:
- El Espíritu Santo vendrá sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
36Ahí tienes a tu pariente Isabel que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, 37porque para Dios nada hay imposible.
38María contestó:
- Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra.
Y el ángel se retiró.
4. Comentario misionero.
- Aunque preparemos la llegada del Señor, cuando venga nos va a sorprender porque su presencia es siempre renovadora y siempre desbordante. Algo de esto nos pasa en misión cuando llegamos ante pueblos que aún no conocen el evangelio: da la impresión que están en el umbral, que Dios se ha valido de una pedagogía de siglos para que puedan comprender los valores de su Reinado… pero cuando escuchan por primera vez la Palabra de Dios quedan deslumbrados: es mucho mayor de lo que esperaban.
- Y sin embargo, al mismo tiempo Dios nos pide permiso para que colaboremos con Él, como en el caso de María: el Omnipotente esperando el sí de una adolescente…
- El sí de María abre posibilidades insospechadas para toda la humanidad, empezando por el pueblo al que ella pertenece. De igual modo, la misión lejos y la misión aquí se alimentan mutuamente y repercuten una en la otra. Siendo misioneros aquí podremos serlo en otros lugares, y viceversa, ser misioneros aquí no excluye una mirada más amplia a necesidades de anuncio más acuciantes en nuestro mundo.
5- Amplio momento de silencio.
6 - Compartimos nuestras expresiones.
7 - Oración final
Señor, nos haces una propuesta que nos descoloca,
y a la vez ensancha nuestros horizontes y planes:
ser tus hijos, por medio de tu Hijo Jesucristo.
En Él nos has mostrado un modo de vivir, de amar y esperar.
Creer en él nos da la vida, porque él es la Vida.
Cuando estamos recorriendo los últimos pasos
de este camino de Adviento,
ayúdanos a no mirar para otro lado.
Agudiza nuestra fe para que te podamos reconocer entre nosotros.
Abre nuestra caridad a las necesidades
de la vida de nuestros hermanos.
Desactiva nuestra indiferencia y pasividad.
Remueve nuestra esperanza.
Porque ahora y aquí, también es posible la esperanza.
Como la Virgen María, diremos sí a tu propuesta.
Nos pondremos en tus manos de forma confiada.
Sabemos que porque nos amas nos has llamado a seguir a tu Hijo.
Señor, que tu presencia haga más viva, fraterna y alegre la espera.
Que la esperanza que brota de la fe
nos disponga a acogerte cuando vengas.
(Dabar)
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domingo, 11 de diciembre de 2011
LECTURA MISIONERA DE LA BIBLIA, MOISÉS (1)
TEXTO BÍBLICO (Éxodo 1,8-2,10)
8 Asumió el poder en Egipto un nuevo rey, que no había conocido a José. 9 Él dijo a su pueblo: “El pueblo de los israelitas es más numeroso y fuerte que nosotros. 10 Es preciso tomar precauciones contra él, para impedir que siga multiplicándose. De lo contrario, en caso de guerra se pondrá de parte de nuestros enemigos, combatirá contra nosotros y se irá del país”. 11 Entonces los egipcios pusieron a Israel a las órdenes de capataces, para que lo oprimieran con trabajos forzados. Así Israel construyó para el Faraón las ciudades de almacenamiento de Pitóm y Ramsés. 12 Pero a medida que aumentaba la opresión, más se multiplicaba y más se expandía. Esto hizo que la presencia de los israelitas se convirtiera en un motivo de inquietud.
Por eso, los egipcios redujeron a los israelitas a la condición de esclavos, 14 y les hicieron insoportable la vida, forzándolos a realizar trabajos extenuantes: la preparación de la arcilla, la fabricación de ladrillos y toda clase de tareas agrícolas.
15 Además, el rey de Egipto se dirigió a las parteras de las mujeres hebreas –una de ellas se llamaba Sifrá y la otra Puá– 16 y les ordenó: “Cuando asistan durante el parto a las mujeres hebreas, observen bien el sexo del recién nacido: si es un varón, mátenlo, y si es una niña, déjenla vivir”. 17 Pero las parteras tuvieron temor de Dios, y en lugar de acatar la orden que les había dado el rey de Egipto, dejaban con vida a los varones. 18 El rey las mandó llamar y les preguntó: “¿Por qué han obrado así y han dejado con vida a los varones?”. 19 Ellas le respondieron: “Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias: tienen mucha vitalidad, y antes que llegue la partera, ya han dado a luz”. 20 Por eso Dios fue bondadoso con las parteras. El pueblo creció cada vez más y se hizo muy poderoso, 21 y como ellas habían obrado con temor de Dios, él les concedió una familia numerosa. 22 Entonces el Faraón dio esta orden a su pueblo: “Arrojen al Nilo a todos los varones recién nacidos, pero dejen con vida a las niñas”.
2 1 Un hombre de la familia de Leví se casó con la hija de un levita. 2 La mujer concibió y dio a luz un hijo; y viendo que era muy hermoso, lo mantuvo escondido durante tres meses. 3 Cuando ya no pudo ocultarlo más tiempo, tomó una cesta de papiro y la impermeabilizó con betún y pez. Después puso en ella al niño y la dejó entre los juncos, a orillas del Nilo. 4 Pero la hermana del niño se quedó a una cierta distancia, para ver qué le sucedería.
5 La hija del Faraón bajó al Nilo para bañarse, mientras sus doncellas se paseaban por la ribera. Al ver la cesta en medio de los juncos, mandó a su esclava que fuera a recogerla. 6 La abrió, y vio al niño que estaba llorando; y llena de compasión, exclamó: “Seguramente es un niño de los hebreos”.
7 Entonces la hermana del niño dijo a la hija del Faraón: “¿Quieres que vaya a buscarte entre las hebreas una nodriza para que te lo críe?”. 8 “Sí”, le respondió la hija del Faraón. La jovencita fue a llamar a la madre del niño, 9 y la hija del Faraón le dijo: “Llévate a este niño y críamelo; yo te lo voy a retribuir”. La mujer lo tomó consigo y lo crió; 10 y cuando el niño creció, lo entregó a la hija del Faraón, que lo trató como a un hijo y le puso el nombre de Moisés, diciendo: “Sí, yo lo saqué de las aguas”.
COMENTARIO BÍBLICO
El nuevo faraón que no sabía nada de José podría ser Seti I, que fue quien trasladó el trono real desde Tebas, en el Alto Egipto, al delta del Nilo, y eso hizo necesario un amplio programa de construcciones. Las excavaciones realizadas en la antigua Pitom indican la probabilidad de que esa construcción fuese realizada en trabajos forzados.
El relato de las comadronas sirve para poner de relieve el cuidado providencial de Dios sobre su pueblo, un tema que llena todo el libro del Éxodo. Los nombres de las comadronas son semitas, luego no eran egipcias.
Al texto bíblico aquí escrito se le han ido añadiendo otras tradiciones posteriores según las cuales la hija del faraón tuvo que sacar personalmente a Moisés del río ya que las criadas se negaron a desobedecer el edicto del monarca.
El versículo 2,10 presenta la etimología popular del nombre “Moisés”, que significaría “sacar”. Sin embargo los autores modernos están convencidos de que el nombre “Moisés” es de origen egipcio y solo conserva una parte de su totalidad porque la tradición judía le habría quitado lo más específicamente egipcio. El término egipcio “Mose” significa “ha nacido”.
El Antiguo Testamento no habla de la educación de Moisés, pero se puede suponer que en aquella época los jóvenes cortesanos aprendían la escritura jeroglífica, la hierática y la cuneiforme de las naciones vecinas (hititas, asiro-babilonios…).
COMENTARIO MISIONERO
Este texto tiene gran actualidad por una doble esclavitud en la que nos movemos: la esclavitud a la que nos reducen los poderosos y nuestro estilo de vida, y por otra las esclavitudes que siguen existiendo en nuestro mundo. Vamos por partes.
Falta de democracia: el que manda juega con la vida de los demás. Los poderosos nos reducen a esclavos del poder, del dinero, del orden establecido, de la fama… haciéndonos cada vez más apáticos. Quieren que nos quedemos quietos, que no reaccionemos, ni ante nuestras esclavitudes ni ante las esclavitudes de nuestro mundo. Hilos del poder y de un estilo de vida determinado que nos atan. Tenemos más miedos porque tenemos más cosas: las cosas hacen que tengamos miedo a perderlas. ¡Cuántas opresiones están provocadas por miedo! El miedo hace inventar un futuro amenazador, hace ver enemigos por todas partes. Viene perfecta la canción de Nach “El tiempo del miedo”: http://www.youtube.com/watch?v=ft8Ty9QNl5s
Estamos embarcados en un estilo de vida en la que necesitamos tantas cosas que ya no miramos más allá ni vemos lo que pasa en el resto del mundo, por ejemplo la venta de armas en el Cuerno de África a pesar de la hambruna (CONFER ha preparado un material muy interesante sobre este tema). Sigue habiendo situaciones de esclavitud en nuestro mundo.
¿Diferencia entre estas dos esclavitudes? Nosotros podemos salir por convencimiento, por lucidez de miras, por búsqueda de otros horizontes… En definitiva, por nuestra libertad. Si permanecemos en la esclavitud es porque queremos. A ellos sin embargo les viene impuesta.
¿Es posible el cambio? Sí, no perdemos la esperanza, pero sabemos que son cambios desde la base, desde la educación y a largo plazo. Educar a un hijo es una gran responsabilidad. Educar en la libertad, apreciando lo que se tiene.
Entre tanto, en el texto son las mujeres las que alientan esa esperanza con su manifiesta desobediencia a las leyes del faraón. Incluso su propia hija se permite desobedecer y hacer entrar en la misma casa del faraón a un hebreo que posteriormente cambiará la situación: el sistema se cambia por el mismo sistema.
Las mujeres desobedecen porque en general las mujeres hacen lo que les da la gana… Más en serio, estas mujeres desobedecen al ver surgir la vida: ante la vida optan por ella. Sensibilidad distinta de la mujer, que es capaz de proteger la vida aun a costa de desobedecer a un mandato casi sagrado del faraón.
En las sociedades tradicionales la familia se mantiene gracias al trabajo poco reconocido e infravalorado de la mujer. En general, la que mantiene unida a la familia es la madre.
En el África tradicional, las mujeres no iban a la guerra y no mataban, por eso la amenaza eran los varones.
Claro paralelismo entre el nacimiento de Moisés y el de Jesús: ambos amenazados al poco de nacer, ambos salvados en medio de otros muchos de su generación que murieron. Incluso la familia de Jesús huye a Egipto, tierra de Moisés.
Mano de Dios clara en este proceso, pero curiosamente en un texto en el que se le menciona poco, solo aparece mencionado indirectamente por el temor de Dios de las parteras. A veces no hace falta mencionar su presencia para que esté, y en este proceso de esclavitud en que durante años parece que lo que cabe soportar es solo su ausencia y su silencio, Él va labrando un futuro para ese pueblo a través de la fe y de la apuesta por la vida de algunas personas.
La película “El príncipe de Egipto” va a subrayar esa ruptura afectiva que surge en Moisés al haber sido criado con el hijo del faraón (futuro faraón) y ser por tanto amigo suyo, pero al tener que romper con él y enfrentarse en su camino de liberación.
8 Asumió el poder en Egipto un nuevo rey, que no había conocido a José. 9 Él dijo a su pueblo: “El pueblo de los israelitas es más numeroso y fuerte que nosotros. 10 Es preciso tomar precauciones contra él, para impedir que siga multiplicándose. De lo contrario, en caso de guerra se pondrá de parte de nuestros enemigos, combatirá contra nosotros y se irá del país”. 11 Entonces los egipcios pusieron a Israel a las órdenes de capataces, para que lo oprimieran con trabajos forzados. Así Israel construyó para el Faraón las ciudades de almacenamiento de Pitóm y Ramsés. 12 Pero a medida que aumentaba la opresión, más se multiplicaba y más se expandía. Esto hizo que la presencia de los israelitas se convirtiera en un motivo de inquietud.
Por eso, los egipcios redujeron a los israelitas a la condición de esclavos, 14 y les hicieron insoportable la vida, forzándolos a realizar trabajos extenuantes: la preparación de la arcilla, la fabricación de ladrillos y toda clase de tareas agrícolas.
15 Además, el rey de Egipto se dirigió a las parteras de las mujeres hebreas –una de ellas se llamaba Sifrá y la otra Puá– 16 y les ordenó: “Cuando asistan durante el parto a las mujeres hebreas, observen bien el sexo del recién nacido: si es un varón, mátenlo, y si es una niña, déjenla vivir”. 17 Pero las parteras tuvieron temor de Dios, y en lugar de acatar la orden que les había dado el rey de Egipto, dejaban con vida a los varones. 18 El rey las mandó llamar y les preguntó: “¿Por qué han obrado así y han dejado con vida a los varones?”. 19 Ellas le respondieron: “Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias: tienen mucha vitalidad, y antes que llegue la partera, ya han dado a luz”. 20 Por eso Dios fue bondadoso con las parteras. El pueblo creció cada vez más y se hizo muy poderoso, 21 y como ellas habían obrado con temor de Dios, él les concedió una familia numerosa. 22 Entonces el Faraón dio esta orden a su pueblo: “Arrojen al Nilo a todos los varones recién nacidos, pero dejen con vida a las niñas”.
2 1 Un hombre de la familia de Leví se casó con la hija de un levita. 2 La mujer concibió y dio a luz un hijo; y viendo que era muy hermoso, lo mantuvo escondido durante tres meses. 3 Cuando ya no pudo ocultarlo más tiempo, tomó una cesta de papiro y la impermeabilizó con betún y pez. Después puso en ella al niño y la dejó entre los juncos, a orillas del Nilo. 4 Pero la hermana del niño se quedó a una cierta distancia, para ver qué le sucedería.
5 La hija del Faraón bajó al Nilo para bañarse, mientras sus doncellas se paseaban por la ribera. Al ver la cesta en medio de los juncos, mandó a su esclava que fuera a recogerla. 6 La abrió, y vio al niño que estaba llorando; y llena de compasión, exclamó: “Seguramente es un niño de los hebreos”.
7 Entonces la hermana del niño dijo a la hija del Faraón: “¿Quieres que vaya a buscarte entre las hebreas una nodriza para que te lo críe?”. 8 “Sí”, le respondió la hija del Faraón. La jovencita fue a llamar a la madre del niño, 9 y la hija del Faraón le dijo: “Llévate a este niño y críamelo; yo te lo voy a retribuir”. La mujer lo tomó consigo y lo crió; 10 y cuando el niño creció, lo entregó a la hija del Faraón, que lo trató como a un hijo y le puso el nombre de Moisés, diciendo: “Sí, yo lo saqué de las aguas”.
COMENTARIO BÍBLICO
El nuevo faraón que no sabía nada de José podría ser Seti I, que fue quien trasladó el trono real desde Tebas, en el Alto Egipto, al delta del Nilo, y eso hizo necesario un amplio programa de construcciones. Las excavaciones realizadas en la antigua Pitom indican la probabilidad de que esa construcción fuese realizada en trabajos forzados.
El relato de las comadronas sirve para poner de relieve el cuidado providencial de Dios sobre su pueblo, un tema que llena todo el libro del Éxodo. Los nombres de las comadronas son semitas, luego no eran egipcias.
Al texto bíblico aquí escrito se le han ido añadiendo otras tradiciones posteriores según las cuales la hija del faraón tuvo que sacar personalmente a Moisés del río ya que las criadas se negaron a desobedecer el edicto del monarca.
El versículo 2,10 presenta la etimología popular del nombre “Moisés”, que significaría “sacar”. Sin embargo los autores modernos están convencidos de que el nombre “Moisés” es de origen egipcio y solo conserva una parte de su totalidad porque la tradición judía le habría quitado lo más específicamente egipcio. El término egipcio “Mose” significa “ha nacido”.
El Antiguo Testamento no habla de la educación de Moisés, pero se puede suponer que en aquella época los jóvenes cortesanos aprendían la escritura jeroglífica, la hierática y la cuneiforme de las naciones vecinas (hititas, asiro-babilonios…).
COMENTARIO MISIONERO
Este texto tiene gran actualidad por una doble esclavitud en la que nos movemos: la esclavitud a la que nos reducen los poderosos y nuestro estilo de vida, y por otra las esclavitudes que siguen existiendo en nuestro mundo. Vamos por partes.
Falta de democracia: el que manda juega con la vida de los demás. Los poderosos nos reducen a esclavos del poder, del dinero, del orden establecido, de la fama… haciéndonos cada vez más apáticos. Quieren que nos quedemos quietos, que no reaccionemos, ni ante nuestras esclavitudes ni ante las esclavitudes de nuestro mundo. Hilos del poder y de un estilo de vida determinado que nos atan. Tenemos más miedos porque tenemos más cosas: las cosas hacen que tengamos miedo a perderlas. ¡Cuántas opresiones están provocadas por miedo! El miedo hace inventar un futuro amenazador, hace ver enemigos por todas partes. Viene perfecta la canción de Nach “El tiempo del miedo”: http://www.youtube.com/watch?v=ft8Ty9QNl5s
Estamos embarcados en un estilo de vida en la que necesitamos tantas cosas que ya no miramos más allá ni vemos lo que pasa en el resto del mundo, por ejemplo la venta de armas en el Cuerno de África a pesar de la hambruna (CONFER ha preparado un material muy interesante sobre este tema). Sigue habiendo situaciones de esclavitud en nuestro mundo.
¿Diferencia entre estas dos esclavitudes? Nosotros podemos salir por convencimiento, por lucidez de miras, por búsqueda de otros horizontes… En definitiva, por nuestra libertad. Si permanecemos en la esclavitud es porque queremos. A ellos sin embargo les viene impuesta.
¿Es posible el cambio? Sí, no perdemos la esperanza, pero sabemos que son cambios desde la base, desde la educación y a largo plazo. Educar a un hijo es una gran responsabilidad. Educar en la libertad, apreciando lo que se tiene.
Entre tanto, en el texto son las mujeres las que alientan esa esperanza con su manifiesta desobediencia a las leyes del faraón. Incluso su propia hija se permite desobedecer y hacer entrar en la misma casa del faraón a un hebreo que posteriormente cambiará la situación: el sistema se cambia por el mismo sistema.
Las mujeres desobedecen porque en general las mujeres hacen lo que les da la gana… Más en serio, estas mujeres desobedecen al ver surgir la vida: ante la vida optan por ella. Sensibilidad distinta de la mujer, que es capaz de proteger la vida aun a costa de desobedecer a un mandato casi sagrado del faraón.
En las sociedades tradicionales la familia se mantiene gracias al trabajo poco reconocido e infravalorado de la mujer. En general, la que mantiene unida a la familia es la madre.
En el África tradicional, las mujeres no iban a la guerra y no mataban, por eso la amenaza eran los varones.
Claro paralelismo entre el nacimiento de Moisés y el de Jesús: ambos amenazados al poco de nacer, ambos salvados en medio de otros muchos de su generación que murieron. Incluso la familia de Jesús huye a Egipto, tierra de Moisés.
Mano de Dios clara en este proceso, pero curiosamente en un texto en el que se le menciona poco, solo aparece mencionado indirectamente por el temor de Dios de las parteras. A veces no hace falta mencionar su presencia para que esté, y en este proceso de esclavitud en que durante años parece que lo que cabe soportar es solo su ausencia y su silencio, Él va labrando un futuro para ese pueblo a través de la fe y de la apuesta por la vida de algunas personas.
La película “El príncipe de Egipto” va a subrayar esa ruptura afectiva que surge en Moisés al haber sido criado con el hijo del faraón (futuro faraón) y ser por tanto amigo suyo, pero al tener que romper con él y enfrentarse en su camino de liberación.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
ORACIÓN MISIONERA, 11 DE DICIEMBRE
ORACIÓN INICIAL
A TI, SEÑOR, YO QUIERO TENER Y ESPERAR
Porque, eres causa de mi alegría y júbilo
cuando te tengo entre mis manos,
o al sentirte, al buscarte, en mi soledad.
Razón de mi esperanza, al estar cerca de Ti
y, desconcierto o abandono,
cuando me empeño en vivir solo para mí
A TI, SEÑOR, YO QUIERO TENER Y ESPERAR
Frente a la tristeza,
eres siempre aurora de buenas noticias
Frente a la desesperanza
ofreces palabras de aliento y ánimo
Frente a la desilusión por lo que vemos
me invitas a dirigir mis ojos hacia el cielo
A TI, SEÑOR, YO QUIERO TENER Y ESPERAR
El mundo necesita una melodía de paz
música de alegría eterna
acordes de concordia y perdón
sonidos de hermandad y de alegrías verdaderas
Por eso mismo, Señor, te quiero
Eres el único capaz de impregnar al mundo
con un poco de tu gracia eterna y divina
Eres el secreto que, al desvelarse en Navidad,
viene hacerse hombre para podernos salvar
Eres antorcha de un nuevo día
Luz que ilumina el horizonte del mañana
Promesas que, por fin,
veremos fielmente cumplidas y humildes en un pesebre.
Carne, como nuestra carne pero sin pecado,
que devolverá la sonrisa y el gozo
a un mundo que, por tener tanto,
ha dejado lo esencial por el camino.
¡A TI, SEÑOR, YO QUIERO TENER Y ESPERAR!
Sabemos, oh Señor,
que la tristeza, el llanto, la amargura
sólo lo podremos curar viviendo en Ti y para Ti.
(Javier Leoz)
ACCIÓN DE GRACIAS POR LA SEMANA TRANSCURRIDA
EVANGELIO (JUAN 1, 6 8. 19 28)
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. Y este fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?» El confesó sin reservas: «Yo no soy el Mesías». Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?» El dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el profeta?» Respondió: «No». Y le dijeron: «¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?» El contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías». Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?» Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia». Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.
COMENTARIO MISIONERO AL EVANGELIO
- Los misioneros pretendemos ser testigos de la luz, sabiendo muy bien que no somos nosotros la luz (aunque a veces caigamos en la tentación de creernos imprescindibles). Y como testigos de la luz, necesitamos también la luz del mensaje que proclamamos.
- Cuando algo nuevo llega a nosotros lo intentamos comprender desde puntos de referencia conocidos, como hacen los fariseos con Juan Bautista. Algo así sucede en las misiones de primer anuncio: la Buena Nueva se intenta comprender desde la tradición de los mayores, desde ritos ya existentes… hasta darnos cuenta que tenemos entre manos algo radicalmente nuevo y que desborda nuestros esquemas porque nuestro es sorprendente y así se manifiesta desde su nacimiento.
- La misión es también protagonista en ese “allanar los caminos” haciendo que las condiciones de vida de las personas a las que somos enviados puedan mejorar, teniendo en cuenta especialmente los derechos humanos (10 de diciembre, día de los Derechos Humanos).
SILENCIO MEDITATIVO
COMPARTIMOS NUESTRAS ORACIONES Y REFLEXIONES
ORACIÓN FINAL
ORACIÓN POR LOS DERECHOS HUMANOS
Padre de todos, te damos gracias
porque todos los hombres, mujeres y niños
nacemos libres e iguales en dignidad y derechos.
Ayúdanos a vivir en tu presencia
como hermanos y hermanas.
Señor Jesús,
llegaste entre nosotros como uno más
y no te aceptamos.
Todavía hoy, en muchos países,
a multitud de nuestros hermanos y hermanas
se le niegan sus derechos humanos.
Tú sigues siendo crucificado en ellos.
Perdónanos y sálvanos.
Espíritu Santo,
luz de nuestros corazones,
ven y enséñanos la sabiduría
que nace de nuestra dignidad de hijos e hijas de Dios.
Danos poder para crear
un mundo donde quepamos todos.
Señor, ya que nacemos seres libres,
deja que permanezcamos libres
hasta que retornemos a Ti.
A TI, SEÑOR, YO QUIERO TENER Y ESPERAR
Porque, eres causa de mi alegría y júbilo
cuando te tengo entre mis manos,
o al sentirte, al buscarte, en mi soledad.
Razón de mi esperanza, al estar cerca de Ti
y, desconcierto o abandono,
cuando me empeño en vivir solo para mí
A TI, SEÑOR, YO QUIERO TENER Y ESPERAR
Frente a la tristeza,
eres siempre aurora de buenas noticias
Frente a la desesperanza
ofreces palabras de aliento y ánimo
Frente a la desilusión por lo que vemos
me invitas a dirigir mis ojos hacia el cielo
A TI, SEÑOR, YO QUIERO TENER Y ESPERAR
El mundo necesita una melodía de paz
música de alegría eterna
acordes de concordia y perdón
sonidos de hermandad y de alegrías verdaderas
Por eso mismo, Señor, te quiero
Eres el único capaz de impregnar al mundo
con un poco de tu gracia eterna y divina
Eres el secreto que, al desvelarse en Navidad,
viene hacerse hombre para podernos salvar
Eres antorcha de un nuevo día
Luz que ilumina el horizonte del mañana
Promesas que, por fin,
veremos fielmente cumplidas y humildes en un pesebre.
Carne, como nuestra carne pero sin pecado,
que devolverá la sonrisa y el gozo
a un mundo que, por tener tanto,
ha dejado lo esencial por el camino.
¡A TI, SEÑOR, YO QUIERO TENER Y ESPERAR!
Sabemos, oh Señor,
que la tristeza, el llanto, la amargura
sólo lo podremos curar viviendo en Ti y para Ti.
(Javier Leoz)
ACCIÓN DE GRACIAS POR LA SEMANA TRANSCURRIDA
EVANGELIO (JUAN 1, 6 8. 19 28)
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. Y este fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?» El confesó sin reservas: «Yo no soy el Mesías». Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?» El dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el profeta?» Respondió: «No». Y le dijeron: «¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?» El contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías». Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?» Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia». Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.
COMENTARIO MISIONERO AL EVANGELIO
- Los misioneros pretendemos ser testigos de la luz, sabiendo muy bien que no somos nosotros la luz (aunque a veces caigamos en la tentación de creernos imprescindibles). Y como testigos de la luz, necesitamos también la luz del mensaje que proclamamos.
- Cuando algo nuevo llega a nosotros lo intentamos comprender desde puntos de referencia conocidos, como hacen los fariseos con Juan Bautista. Algo así sucede en las misiones de primer anuncio: la Buena Nueva se intenta comprender desde la tradición de los mayores, desde ritos ya existentes… hasta darnos cuenta que tenemos entre manos algo radicalmente nuevo y que desborda nuestros esquemas porque nuestro es sorprendente y así se manifiesta desde su nacimiento.
- La misión es también protagonista en ese “allanar los caminos” haciendo que las condiciones de vida de las personas a las que somos enviados puedan mejorar, teniendo en cuenta especialmente los derechos humanos (10 de diciembre, día de los Derechos Humanos).
SILENCIO MEDITATIVO
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ORACIÓN FINAL
ORACIÓN POR LOS DERECHOS HUMANOS
Padre de todos, te damos gracias
porque todos los hombres, mujeres y niños
nacemos libres e iguales en dignidad y derechos.
Ayúdanos a vivir en tu presencia
como hermanos y hermanas.
Señor Jesús,
llegaste entre nosotros como uno más
y no te aceptamos.
Todavía hoy, en muchos países,
a multitud de nuestros hermanos y hermanas
se le niegan sus derechos humanos.
Tú sigues siendo crucificado en ellos.
Perdónanos y sálvanos.
Espíritu Santo,
luz de nuestros corazones,
ven y enséñanos la sabiduría
que nace de nuestra dignidad de hijos e hijas de Dios.
Danos poder para crear
un mundo donde quepamos todos.
Señor, ya que nacemos seres libres,
deja que permanezcamos libres
hasta que retornemos a Ti.
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