miércoles, 2 de noviembre de 2011

ORACIÓN MISIONERA, 6 DE NOVIEMBRE

CANTO: “De noche, iremos de noche.”

ACCIÓN DE GRACIAS por lo vivido durante la última semana.

EVANGELIO (Mateo 25,1-13):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: El Reino de los Cielos se parecerá a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas.
Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.
El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.
A medianoche se oyó una voz: ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!
Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas.
Y las necias dijeron a las sensatas: Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas. Pero las sensatas contestaron: Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis.
Mientras iban a comprarlo llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta.
Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: Señor, señor, ábrenos.
Pero él respondió: Os lo aseguro: no os conozco.
Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.

COMENTARIO MISIONERO:

- El problema no es dormirse (todas las doncellas se duermen, también las sabias) sino no tener recursos para reaccionar ante la presencia del Señor. La respuesta a momentos vitales la daremos según lo que hayamos ido forjando en las decisiones cotidianas y aparentemente sin importancia.

- Necesitamos alimentar nuestra fe: oración, sacramentos, escucha de la Palabra de Dios y estudio del Evangelio, contacto con los pobres, compromiso con la realidad… En las Constituciones de los javerianos se dice que la primera actividad del misionero es la oración.

- Nuestras comunidades cristianas en Europa a veces parecen cansadas, sin vitalidad. La misión se vuelve instrumento privilegiado para revitalizar estas comunidades, para hacer entrar aire fresco desde las comunidades jóvenes de nueva creación.

- El Señor siempre nos va a sorprender. No demos por absoluta nuestra imagen de Él. Renovémosla, escuchemos testimonios vocacionales y misioneros.

SILENCIO MEDITATIVO durante el que se puede retomar alguna palabra o frase del Evangelio.

ORACIONES COMPARTIDAS.

CANTO FINAL: “Sé mi luz” de Ain Karen.

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